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    S
    Para salir del modo "apaga incendios", el primer paso es definir el norte de tu empresa estableciendo una visión clara a mediano y largo plazo (por ejemplo, a tres o cinco años) y realizando un análisis FODA para entender tu posición real en el mercado. Este ejercicio inicial te permitirá identificar tus ventajas competitivas, comprender las necesidades insatisfechas de tus clientes y anticipar riesgos externos. Tener claridad sobre tu propósito y tu entorno transforma la toma de decisiones diarias, dejando de reaccionar ciegamente ante urgencias para empezar a tomar acciones que construyan el futuro deseado de tu negocio. Una vez definido el rumbo, debes traducir esa visión en objetivos SMART (Específicos, Medibles, Alcanzables, Relevantes y Temporales) y desglosarlos en un plan de acción con responsables, plazos y métricas clave (KPIs) para evaluar el avance. La clave para que este plan no muera en un cajón es instaurar una rutina de revisión periódica, como reuniones mensuales o trimestrales, donde se analicen los resultados y se ajusten las tácticas según lo que indiquen los datos. Esta disciplina operativa es la que te permitirá mantener el enfoque, capitalizar las oportunidades de crecimiento de forma proactiva y blindar a tu pyme ante cualquier crisis imprevista.
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    GestionaFácilG
    @pedro_col, para mitigar este riesgo de concentración de ingresos en una pyme de servicios especializados, se deben aplicar estrategias de diversificación y blindaje. Aquí tienes un plan de acción concreto: 1- Blindaje de la base actual (mitigación inmediata) Contratos de retención: Asegura contratos a largo plazo (6 a 12 meses) con penalizaciones por salida temprana para ganar previsibilidad. Venta cruzada: Identifica otras áreas o departamentos dentro de esos mismos dos clientes para venderles nuevos servicios especializados, haciendo que tu empresa sea indispensable. 2- Diversificación de la cartera (dispersión del riesgo) Empaquetamiento de servicios: Transforma tus servicios especializados en "paquetes" cerrados, estandarizados y de menor precio. Esto facilitará la venta a clientes medianos reduciendo el ciclo comercial. Estrategia de "Clones": Identifica el perfil exacto de esos dos clientes grandes (industria, tamaño, necesidades) y busca competidores directos de ellos que no compitan en su misma zona geográfica. 3- Alianzas Estratégicas Acuerdos de marca blanca: Alíate con agencias o consultoras más grandes que no tengan tu especialidad para que te subcontraten. Te dará volumen de clientes indirectos rápidamente. Regla: El objetivo a mediano plazo es que ningún cliente individual represente más del 15% o 20% de tus ingresos totales para garantizar la resiliencia del negocio.
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    MaricíM
    Hola Jean, me gustaría aportar una mirada desde la gestión interna del equipo. En ocasiones la disminución de ventas está relacionada con pequeñas descoordinaciones operativas que pasan desapercibidas porque no generan conflictos visibles. Por ejemplo: Responsabilidades que dejaron de estar claras. Tareas importantes que nadie supervisa. Problemas de comunicación entre quienes atienden, compran inventario o gestionan pedidos. Falta de seguimiento a clientes habituales. Cuando una organización crece o cambia de dinámica, es común que aparezcan "zonas grises" donde ciertas actividades simplemente dejan de ejecutarse con la misma disciplina de antes. Por eso, además de revisar el mercado y a los clientes, haría una revisión interna de los procesos diarios. Muchas veces la respuesta está en pequeñas rutinas que dejaron de hacerse y cuyo impacto se acumuló con el tiempo hasta reflejarse en las ventas. A veces el problema no es lo que se hace mal, sino lo que se dejó de hacer sin darse cuenta.
  • Esquema de beneficios

    Síntomas, problemas y causas raíz...
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    DesempeñoD
    Saludos Aquí hay un ángulo clave que todavía no se ha tocado: si no se mide bien, cualquier sistema de beneficios termina siendo percepción, no gestión. Lo ideal es montar un tablero simple con tres capas: adopción, impacto y costo. Adopción: qué beneficios realmente usa la gente (no cuáles existen). Impacto: variación en indicadores como productividad por equipo, ausentismo o estabilidad del personal. Costo: inversión real por persona versus ahorro en rotación o reemplazos. Un error común en pymes es evaluar beneficios de forma aislada. En realidad, lo potente es ver correlaciones: por ejemplo, qué combinación de beneficios está asociada a mejores resultados en ciertos equipos o roles. Incluso con muestras pequeñas, ya se pueden hacer pruebas tipo piloto A/B entre áreas similares. No es sofisticación innecesaria, es evitar decisiones por intuición cuando ya hay datos disponibles.
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    GestionaFácilG
    Hola, Ana. Coincidimos con Jean, pero te apuntamos un matiz importante: Si el bajón es de varios buenos trabajadores a la vez, el problema casi nunca son ellos. Es el entorno. Cuando la gente excelente se apaga y el dinero no es el motivo, suele haber un "cortocircuito" emocional o estructural en la empresa. Para salir de dudas, sin montar un clima de interrogatorio de Recursos Humanos, ve al grano con estas ideas: Haz "entrevistas de permanencia" (y no de salida): Solemos preguntar a la gente por qué se va cuando ya es tarde. Siéntate con ellos (mejor sin su jefe directo si es posible) y hazles preguntas directas: ¿Qué te quita energía en tu día a día? ¿Qué obstáculo te gustaría que elimináramos mañana mismo? ¿Qué te frustró la semana pasada? La clave aquí es escuchar de verdad, sin ponerte a la defensiva ni justificarte. Caza la "carga invisible": A los perfiles muy buenos les suele destruir la burocracia y la ineficiencia. ¿Están atrapados en reuniones eternas que podrían ser un email? ¿Tienen que pedir mil permisos para tomar decisiones? Muchas veces, lo que interpretamos como "falta de compromiso" es en realidad frustración pura porque sienten que no les dejan hacer su trabajo bien. Quítales piedras del camino y verás cómo vuelven a respirar. El techo invisible y la falta de retos: A veces se desconectan porque sienten que ya lo han visto todo, que no hay nuevos desafíos o que su voz ya no pesa. No siempre necesitan un ascenso formal o más dinero; a veces solo necesitan que les des las llaves de un proyecto nuevo, más autonomía o que les preguntes su opinión para decisiones importantes. La pregunta del espejo (o del mando intermedio): Es dura, pero hay que hacerla. ¿Hay algún jefe directo o directivo haciendo micromanagement o creando un ambiente tenso? Como dice el dicho, la gente no suele renunciar a las empresas, renuncia a los malos jefes. Si varios están igual al mismo tiempo, toca mirar hacia arriba. Un consejo: No intentes "salvarlos" con un discurso motivacional ni con un cursillo de team building. Reconoce que has notado que las cosas no fluyen como antes y ten la valentía de preguntarles: "¿En qué os estamos fallando?". Esa honestidad y vulnerabilidad por tu parte vale más que cualquier beneficio extra y puede ser la chispa que los vuelva a enganchar.
  • 23 Votos
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    SabrinaNegociosS
    Compañeros Me parece interesante complementar lo expuesto con un aspecto que suele pasarse por alto: la percepción que tienen los colaboradores sobre el cambio. En muchas pymes, la resistencia no surge porque las personas estén en contra de mejorar, sino porque no logran visualizar cómo ese cambio impactará positivamente su trabajo diario. Una práctica útil es identificar referentes internos que ya estén convencidos de la iniciativa y dar visibilidad a sus experiencias. Cuando los empleados observan resultados concretos en compañeros de confianza, la adopción suele acelerarse de manera natural. Además, es importante cuidar el relato que acompaña el proceso. Si el cambio se comunica únicamente como una necesidad de la empresa, puede generar distancia. En cambio, cuando también se muestra cómo facilita tareas, reduce problemas o crea oportunidades de crecimiento profesional, la disposición suele ser diferente.
  • Dolor de cabeza... EL control de costos

    Contabilidad de costos
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    MaricíM
    Buen dia Desde la gestión de equipos, he observado que muchas pérdidas ocultas nacen de algo tan simple como la falta de claridad en las responsabilidades. Cuando varias personas creen que otra se encargará de una tarea, aparecen retrasos, duplicidad de esfuerzos y errores que terminan generando costos adicionales. Por eso es importante que cada proceso tenga responsables claramente definidos, puntos de control y canales de comunicación establecidos. No se trata de crear burocracia, sino de evitar que los problemas recorran varios escritorios antes de resolverse. Cuando los equipos conocen exactamente qué deben hacer, cuándo hacerlo y con quién coordinarse, disminuyen las correcciones, los retrasos y el desgaste operativo. En muchas ocasiones, mejorar la organización interna genera más ahorro que cualquier negociación con proveedores o reducción de gastos.
  • 14 Votos
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    DesempeñoD
    Colegas Un aspecto que suele olvidarse es que los valores también deben poder evaluarse. Muchas empresas solo miden resultados comerciales y después se sorprenden cuando aparecen conflictos internos, rotación de personal o problemas de coordinación. Si un negocio afirma que uno de sus valores es la colaboración, por ejemplo, entonces ese comportamiento debería reflejarse en indicadores observables: apoyo entre áreas, cumplimiento compartido de objetivos, participación en soluciones o transferencia de información. No se trata de burocratizar la cultura, sino de verificar si realmente existe coherencia entre lo que la empresa declara y lo que sucede en la operación diaria. Lo que no se observa ni se retroalimenta, normalmente termina perdiendo fuerza con el tiempo.
  • 14 Votos
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    MaricíM
    Colegas Totalmente posible. En empresas de servicios generales, muchos cuellos de botella aparecen porque las responsabilidades no están suficientemente claras o porque varias personas intervienen en la misma tarea sin un criterio definido. Una recomendación práctica es revisar tres aspectos: Qué actividades dependen de una sola persona. Qué tareas no tienen un responsable claro. Qué información necesita el equipo para actuar sin esperar instrucciones constantes. Cuando los procesos están documentados y cada rol entiende hasta dónde llega su responsabilidad, la operación fluye con menos interrupciones. Además, ayuda mucho establecer canales formales de comunicación interna. Parece algo básico, pero evita duplicidad de tareas, mensajes perdidos y decisiones improvisadas que luego generan retrabajo.
  • 24 Votos
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    S
    Contratar más personas con la esperanza de “arreglar el caos” suele amplificarlo, porque se incorporan nuevas manos a un juego sin reglas claras. Lo que antes era desorden manejable en un equipo pequeño, se vuelve ruido, fricción y agotamiento cuando el equipo crece sin procesos definidos, prioridades compartidas ni espacios de coordinación efectivos. En ese contexto, la sensación habitual del gerente es: “estoy rodeado de gente, pero sigo apagando los mismos incendios de siempre”. Y la del equipo es igual de frustrante: “trabajamos duro, pero nada termina de ordenarse; cada semana cambian las urgencias y nadie tiene claro quién decide qué”. La verdadera palanca de cambio no es sumar más perfiles, sino rediseñar el trabajo para que cada persona sepa qué resultado debe lograr, con qué autonomía y cómo se conecta su aporte con el propósito del negocio. Cuando se clarifican roles, se simplifican procesos clave y se establecen rituales de coordinación (reuniones con sentido, tableros visibles, acuerdos de comunicación), el mismo equipo empieza a producir orden en lugar de consumir energía en sobrevivir al caos. La pregunta que puede abrir el cambio es: “Si mañana no pudiera contratar a nadie más, ¿qué tendría que ordenar hoy en mi modelo de trabajo para que el equipo actual pueda rendir mejor?”. -- Responderla obliga a mirar menos al “talento que falta” y más al sistema que ya existe, que es donde realmente se genera —o se destruye— la capacidad de crecer de forma sostenible.
  • Sistema de imputación directa

    Contabilidad de costos
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    S
    @GestionaFácil dijo en Sistema de imputación directa: ¿Es aplicable en pymes? -Sí, pero con matices. En función de su tamaño y complejidad: Pymes con estructura simple (pocos departamentos o servicios compartidos) pueden no necesitarlo. Un sistema de reparto tradicional suele ser suficiente. Pymes en crecimiento o con múltiples líneas de negocio (ej.: una empresa que fabrica y vende varios productos) se benefician al identificar costos ocultos y optimizar recursos. Se puede comenzar a llevar un control de todos los costos y la imputación correspondiente con herramientas básicas. Incluso, con simples aproximaciones, para efectos de tener datos y tomar decisiones. Es un ejercicio muy enriquecedor para el empresario. Por ejemplo, el costo de las licencias de software (ERP) y su mantenimiento, cómo lo imputaría a las áreas de la empresa? ¿En partes iguales? ¿Por tiempo de uso o número de transacciones? ¿Por cantidad de usuarios en cada área?
  • 27 Votos
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    J
    @GestionaFácil dijo en Calidad del servicio: ¡Hola, Frank! Coincidimos plenamente con MeryRivas en que la variabilidad en la calidad del servicio es un desafío crítico, especialmente cuando la empresa está en crecimiento. La clave está en sistematizar la excelencia para que no dependa de factores subjetivos, como el ánimo del equipo o el día que se atiende al cliente. Aquí te proponemos un plan de acción concreto, basado en los pilares que mencionó Mery, pero con detalles adicionales para su implementación: - Definir estándares claros (SOP) ¿Cómo? - Crea un Manual de Procedimientos Operativos Estándar (SOP) que detalle paso a paso cómo debe realizarse cada tarea crítica. Por ejemplo: Protocolo de atención al cliente (saludo, tiempos de respuesta, manejo de quejas). Checklists para procesos recurrentes (p. ej.: entrega de productos, seguimiento postventa). Herramienta útil: Usa plataformas como Notion o Google Drive para documentar y compartir estos estándares con el equipo. - Mapear el viaje del cliente (Service Blueprint) Identifica los "Momentos de la Verdad": Puntos donde el cliente interactúa directamente con tu servicio y donde suelen surgir quejas (p. ej.: demoras en entregas, falta de claridad en la información). Rediseña esos puntos: Si hay quejas recurrentes en la entrega, implementa un sistema de notificaciones automáticas para el cliente (p. ej.: "Tu pedido está en camino, ETA: 15:00"). - Feedback en tiempo real Encuestas NPS: Usa herramientas como Typeform o Google Forms para enviar una pregunta breve al finalizar el servicio: "Del 0 al 10, ¿qué probabilidad hay de que recomiendes nuestro servicio?". Sistema de alertas: Si un cliente califica con menos de 7, activa un protocolo de seguimiento inmediato (ej.: llamada del gerente o descuento en su próxima compra). - Capacitación y cultura de calidad Sesiones de análisis quincenales: Revisa un caso de éxito y otro deficiente con el equipo. Enfócate en procesos, no en personas. Pregunta: "¿Qué falló en el sistema que permitió este error?". Incentivos: Vincula parte del bono del equipo a métricas de satisfacción del cliente (ej.: si el NPS mensual supera el 8, todos reciben un 10% adicional). Si quieres empezar con algo rápido, prueba esto: Reúne al equipo y pide que cada uno escriba un estándar que consideren clave para la calidad (p. ej.: "Responder consultas en menos de 2 horas"). Prioriza los 3 más votados y conviertelos en reglas no negociables esta semana. La calidad no es un destino, sino un proceso de mejora continua. Pequeños cambios sistemáticos generan grandes resultados. Interesante propuesta de plan de acción concreto para elevar la calidad del servicio en una empresa. Puede adaptarse para mejorar la calidad de servicio del cliente interno, no solo para el cliente externo.
  • 28 Votos
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    G
    Ejemplos de mapas de procesos sencillos para diferentes modelos de negocio: https://www.gestionar-facil.com/?s=mapa+de+procesos ¿Necesitas aprender a crear mapas de procesos para poner orden en tu pyme? Con esta lectura aprenderás todo lo que necesitas sobre cómo hacer un mapa de procesos, útil y fácil de implantar: Cómo hacer un mapa de procesos en una pyme, paso a paso.
  • Conciliación bancaria

    Contabilidad financiera
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    L
    Colegas En negocios donde hay temporadas fuertes, como sucede con fechas especiales o ventas por eventos, la conciliación bancaria deja de ser solo una tarea contable y se convierte en una herramienta de control diario. Cuando aumentan los pedidos y los pagos entran por distintos medios, es muy fácil perder de vista transferencias pendientes, cobros duplicados o gastos no previstos. Algo que me ha funcionado es separar los movimientos por categorías desde el inicio: proveedores, ventas, entregas y gastos operativos. Eso hace mucho más rápido detectar diferencias y evita dolores de cabeza al cierre del mes.
  • 29 Votos
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    P
    @Desempeño dijo en "Puestos Correctos" en EOS: @frank, en una reestructuración el error común es evaluar personas sin rediseñar primero el sistema. Antes de decidir sobre el equipo, asegúrate de tener claridad en tres elementos: Qué resultados debe generar cada rol. Cómo se medirá ese resultado. En qué plazo se espera consistencia. Sin eso, cualquier evaluación será subjetiva. Mi sugerencia: Define indicadores mínimos por puesto en la nueva estructura. Evalúa al equipo actual contra esos indicadores durante un periodo corto de validación. Esto te permitirá tomar decisiones basadas en evidencia, no en percepciones. La clave no es quién “parece adecuado”, sino quién realmente aporta valor medible en el nuevo contexto. Buen punto. De acuerdo!
  • 23 Votos
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    Milagros TorresM
    @sonia1 En este caso hay dos puntos principales: escalar la producción y control de calidad. Con recursos limitados, escalar producción exige foco y disciplina más que inversión. No conviene crecer de golpe, sino en etapas controladas (por ejemplo: 10 → 50 → 200 → 500), usando cada salto para detectar fallas del proceso. El punto clave es identificar el cuello de botella y concentrar ahí los esfuerzos, en lugar de intentar mejorar todo a la vez. A la vez, es imprescindible definir una forma estándar de trabajar, aunque sea simple: orden de tareas, tiempos orientativos y criterios básicos de ejecución. Esto reduce la variabilidad y permite aumentar volumen sin depender del esfuerzo individual. En calidad, el error es intentar revisar todo. Lo efectivo es diseñar pocos controles en puntos críticos del proceso y aplicar muestreo en lugar de inspección total. También es clave trasladar parte del control al propio operario mediante checklists breves, para evitar depender de una persona dedicada exclusivamente a inspección. Todo esto debe apoyarse en visibilidad: registrar producción real, defectos y desvíos de forma simple permite reaccionar a tiempo. La calidad no debe ser perfecta sino consistente y definida, con criterios claros de aceptación que eviten decisiones ambiguas.
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    A
    @Carlos1295 dijo en Con personal propio o con consultor ext?: Un consultor debería ser un entrenador (coach) que enseñe a pescar, no alguien que entregue el pescado enlatado en un manual de procesos que nadie leerá... Totalmente de acuerdo. Ese es el camino !
  • Pregunta típica de empresarios pymes

    Contabilidad financiera
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    SabrinaNegociosS
    Colegas Interesante pregunta, porque aquí también hay un tema de percepción… y eso conecta mucho con cómo el empresario “lee” su propio negocio. Muchas veces, el problema no es solo financiero, sino de interpretación. Si el dueño ve ventas altas, asume automáticamente que todo va bien. Pero si no tiene claridad sobre qué parte de esas ventas realmente genera valor, empieza la frustración. Desde el marketing, esto se conecta con algo clave: no todas las ventas son buenas ventas. Puedes estar atrayendo clientes que compran, sí… pero con márgenes bajos, altos costos de adquisición o incluso con condiciones que afectan la liquidez. Aquí mi recomendación sería complementar la visión financiera con métricas de calidad de ingresos: ¿Qué tan rentables son los canales de venta? ¿Qué clientes dejan mayor margen? 3, ¿Qué campañas generan ingresos sostenibles y no solo picos? Cuando conectas marketing con rentabilidad, el panorama cambia por completo. Ya no se trata de vender más… sino de vender mejor.
  • 19 Votos
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    SabrinaNegociosS
    Saludos Hay un ángulo que no se ha mencionado y que puede ayudarte a “hacer visible” el problema más rápido: la experiencia interna como si fuera experiencia del cliente. Cuando los procesos no son claros, eso termina reflejándose en retrasos, errores o inconsistencias que el cliente percibe. Por eso, una forma práctica de empezar es mapear el recorrido de un pedido o servicio desde que entra hasta que se entrega… pero mirándolo como una “historia”. Preguntas clave: 1.¿Dónde se rompe la fluidez? 2. ¿En qué punto alguien tiene que “improvisar”? 3. ¿Dónde se pierde información o se repite? Esto no solo te ayuda a detectar ineficiencias, sino también a identificar qué parte del proceso está afectando directamente la percepción de valor del cliente. Cuando conectas operación con experiencia, las prioridades se vuelven mucho más claras. Y eso evita invertir tiempo en optimizar cosas que realmente no mueven la aguja.