@Frank, entiendo perfectamente el desafío. El problema que describes es la variabilidad operativa, y es uno de los obstáculos más comunes cuando una empresa empieza a escalar. Cuando la calidad depende del "ánimo" del equipo o de quién atienda ese día, el valor de tu marca se pone en riesgo.
Aquí tienes una propuesta de respuesta estructurada para abordar este problema:
Estrategia para Estandarizar la Calidad del Servicio
Para eliminar la brecha entre la excelencia y la deficiencia, es necesario pasar de un modelo basado en la "buena voluntad" a uno basado en sistemas. Aquí están los pilares que puedes implementar:
a- Definición de Estándares (SOP)
No puedes medir lo que no has definido. Necesitas crear Procedimientos Operativos Estándar (SOP).
b- Implementación de un "Service Blueprint"
Dibuja el viaje del cliente e identifica los "Momentos de la Verdad" (puntos críticos donde el cliente suele quejarse).
Establece protocolos específicos para esos puntos. Si hay quejas recurrentes en una etapa específica, rediseña ese paso del proceso.
c- Sistema de Feedback en Tiempo Real
No esperes a que el cliente esté tan molesto que decida quejarse. Sé proactivo: Aplica encuestas NPS (Net Promoter Score) y automatiza una pregunta breve al finalizar el servicio.
d- Capacitación y Cultura
La variabilidad suele venir de una falta de alineación en el equipo.
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Sesiones de "Casos de Éxito y Error": Reúne al equipo quincenalmente para analizar un caso excelente y uno deficiente (sin señalar culpables, sino analizando el proceso).
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Incentivos ligados a la satisfacción: Si el bono del equipo depende de la calificación del cliente, la calidad se vuelve una prioridad para todos.