¡Hola a todos!
Desde mi experiencia en marketing digital, me llama la atención cómo las reuniones, al igual que una estrategia de contenidos, pueden fracasar si no conectan con su audiencia interna.
¿Y si empezamos a tratarlas como una experiencia de marca? Una reunión también, debe generar engagement: tener un propósito claro, provocar emociones (sí, incluso en el trabajo), y lograr que las personas se sientan parte de algo más grande.
He visto que, cuando las reuniones tienen estructura, un tono más humano y espacio para la voz de todos, se transforman. Quizás lo que falta no es eliminar reuniones, sino rediseñarlas como si fueran una campaña interna con foco en lealtad y conexión.
¡Nos leemos!