Jean, te comparto una perspectiva desde el comportamiento del consumidor.
A veces la caída de ventas no ocurre porque el negocio haya empeorado, sino porque dejó de estar presente en la mente del cliente. En marketing llamamos a esto pérdida de relevancia.
Hazte estas preguntas:
- ¿Tus clientes siguen viendo tu marca con la misma frecuencia que antes?
- ¿Tus canales de comunicación están generando interacción o solo publicando contenido?
- ¿Tus promociones, mensajes o escaparates siguen despertando interés?
He visto negocios con excelentes productos y servicio que sufren caídas porque sus clientes simplemente fueron expuestos a más estímulos y opciones durante los últimos meses.
Una señal interesante para analizar es si disminuyeron las consultas, preguntas o interacciones antes de caer las ventas. Muchas veces la venta baja es solo la consecuencia visible de una desconexión que comenzó mucho antes.
Revisar cómo está evolucionando la relación emocional con tus clientes puede darte pistas muy valiosas.