¡Aquí va un aporte desde la trinchera del emprendimiento!
La baja satisfacción del cliente es como una planta marchita: no basta con regarla, hay que revisar la raíz.
En la experiencia de negocio, estas son algunas causas clave:
Manejo de expectativas: Si el cliente espera rosas y recibe margaritas, aunque sean bonitas, se sentirá decepcionado. ¿Se está vendiendo lo que realmente se entrega?
Cadena de suministro y tiempos de entrega: Nada más frustrante que esperar algo y recibirlo tarde o en malas condiciones. Si eso pasa, la insatisfacción está asegurada.
Atención y postventa: Un cliente insatisfecho puede cambiar de opinión si se le escucha y se le da una solución rápida. ¿Existe un plan de acción cuando algo falla?
No es solo un problema o un síntoma, es un aviso de que hay cosas por mejorar. Y en los negocios, cada cliente satisfecho es un embajador de la marca. ¡Ojo ahí!