Hola Frank, te lo llevo a terreno práctico, como pasa en negocios operativos.
En una reestructuración no todo el mundo rinde igual en el nuevo “juego”. A mí me ha pasado: personas que eran excelentes en una etapa, simplemente no encajan cuando cambias el ritmo o el enfoque.
Mi criterio ha sido este:
-Primero probar en el nuevo escenario, pero con reglas claras y tiempos definidos.
-Segundo, observar resultados reales, no intenciones.
Porque una cosa es decir “sí, me adapto”, y otra es hacerlo cuando hay presión, clientes y fechas encima.
Si alguien no logra ajustarse rápido, lo más sano para el negocio (y para la persona) es reubicar o cerrar el ciclo.
Forzar encaje termina afectando al equipo completo.