Hola, Omar. En un negocio con temporadas fuertes, como ocurre en el sector floral, hay algo que considero clave: que la contabilidad pueda acompañar los cambios del negocio sin convertirse en un cuello de botella.
Yo revisaría especialmente cómo trabajará la firma durante los meses de mayor movimiento. Por ejemplo, después de una temporada de alta facturación, conviene tener la información suficientemente ordenada para analizar compras, ventas, gastos y márgenes, y así saber si realmente la temporada dejó el resultado esperado.
Antes de contratar, les preguntaría cómo manejan esos períodos de mayor carga y qué información entregan para revisar el comportamiento del negocio.