Saludos, Omar. Desde la gestión de procesos, antes de entregar la contabilidad a un tercero me parece fundamental definir muy bien cómo será la relación entre la empresa y la firma.
Conviene dejar claro quién entrega los documentos, quién revisa la información, quién autoriza determinados movimientos y quién responde cuando aparece una inconsistencia. También establecer un flujo sencillo para enviar soportes y resolver dudas.
Esto evita un problema bastante común: externalizar la tarea, pero mantener la misma desorganización interna. La firma puede encargarse del proceso contable, pero la empresa todavía necesita tener responsables y reglas claras para que la información llegue completa y a tiempo.