Saludos
Frank, aquí hay un punto estructural que debes cuidar: la claridad organizativa.
En muchas reestructuraciones se intenta evaluar personas sin haber definido bien los roles. Y eso genera confusión, fricción y decisiones injustas.
Antes de decidir si te quedas con el equipo o incorporas nuevos perfiles, revisa esto:
- ¿Cada puesto tiene funciones, responsabilidades y límites bien definidos?
- ¿El equipo entiende cómo interactúan entre sí en la nueva estructura?
Si eso no está claro, el problema no es la persona… es el sistema.
Mi recomendación práctica:
Primero ordena la estructura (roles, procesos, comunicación).
Luego evalúa al equipo en ese entorno claro.
Ahí sí podrás identificar con precisión quién suma, quién necesita apoyo y quién definitivamente no encaja.