Pregunta típica de empresarios pymes
-
Comparto una pregunta típica de empresarios pymes:
“¿Por qué tengo plata en el banco (y ventas), pero siento que no me alcanza... o no sé si realmente estoy ganando?”
¿Qué responderían al empresario que plantea una pregunta como esta?
-
Esta es una de las dudas más comunes y, a la vez, más angustiantes para el dueño de una pequeña o mediana empresa.
La respuesta corta es que existe una brecha crítica entre el flujo de caja (el dinero que entra y sale) y la rentabilidad (lo que realmente te queda tras cubrir todos los costos, gastos e impuetos).
Al empresario hay que darle formación en estos aspectos. Un informe contable sencillo, pero con la información necesaria, ayudaría mucho.
Ojo, no se trata solo de darles un reporte, sino de enseñarles a leerlo para que entiendan la diferencia entre "tener dinero" y "ganar dinero".
-
Clave: La diferencia entre "Caja" y "Utilidad"
Tener dinero en el banco no siempre significa que el negocio sea rentable. Se puede tener saldo porque cobraron facturas antiguas o porque pidieron un préstamo, pero eso no refleja la salud de la operación actual.
El síntoma: Estás usando el dinero de hoy para pagar los incendios de ayer.
La solución: Separar el análisis del movimiento de efectivo del estado de resultados.
-
Para responder al empresario con precisión, debemos desglosar por qué la percepción de "tener plata" es un indicador engañoso de la salud real del negocio. La confusión suele radicar en no distinguir la contabilidad de caja de la contabilidad de devengo.
1- El fenómeno del "falso positivo" en el banco
Tener saldo en el banco no siempre es sinónimo de ganancia por las siguientes razones:
- Ciclo de conversión de efectivo: El dinero disponible puede provenir de cobranzas de ventas pasadas o de un aumento en el pasivo (proveedores a los que aún no se les ha pagado).
- Efecto de la iInflación y reposición: En contextos inflacionarios, el efectivo en banco puede ser insuficiente para reponer el inventario vendido, lo que significa que la empresa se está "descapitalizando" a pesar de tener ventas.
2-. Rentabilidad vs. Liquidez
Es fundamental explicar que la rentabilidad es una medida de eficiencia (¿cuánto valor genera mi operación tras costos y gastos?), mientras que la liquidez es una medida de capacidad de pago inmediata.
- La Utilidad: Se calcula restando los costos y gastos a las ventas, independientemente de si se han cobrado o no.
- La Caja: Es el movimiento neto de entradas y salidas de dinero. Se puede ser rentable y estar quebrado (falta de caja), o tener caja y no ser rentable (quemando activos o acumulando deuda).
3- El diagnóstico: Análisis del estado de resultados
La solución técnica no es mirar el extracto bancario, sino profesionalizar el análisis mediante:
- Separación de flujos: Diferenciar claramente el análisis de movimiento de efectivo del Estado de Resultados.
- Identificación de "Incendios": Evaluar si se está usando el flujo operativo de hoy para cubrir ineficiencias o deudas de periodos anteriores.
- Formación Financiera: El empresario necesita un informe contable sencillo que le permita entender la diferencia real entre "tener" y "ganar".
-
Hola
Aquí también hay un tema estructural que suele pasarse por alto: cómo está organizado el manejo de la información dentro del negocio.En muchas pymes, la información financiera no fluye de forma clara. No hay procesos definidos para registrar, revisar y analizar los datos. Entonces, el dueño termina tomando decisiones con base en intuición o en lo que “ve” en el banco.
Eso genera desorden y, con el tiempo, desgaste.
Desde la gestión de procesos, yo sugeriría:
-
Definir un flujo claro para el registro de ingresos y gastos.
-
Establecer responsables (aunque sea un equipo pequeño).
-
Crear rutinas simples de revisión (semanales o quincenales).
No se trata de complicar la operación, sino de darle estructura.
Cuando el negocio tiene orden en sus procesos, la información deja de ser confusa… y las decisiones empiezan a ser más seguras.
-
-
Buen dia
Aquí hay una desconexión clara entre percepción financiera y medición real del desempeño.El empresario está usando un indicador incorrecto para evaluar su negocio: el saldo bancario. Ese dato, por sí solo, no permite entender si la operación está generando valor o no.
Desde la lógica de desempeño, el problema es de indicadores mal definidos o incompletos.
Lo correcto sería estructurar, como mínimo, tres niveles de medición:
1. Ingresos (actividad comercial)
2. Costos y gastos (eficiencia operativa)
3. Resultado (generación de valor real)Si no existe esa trazabilidad, el empresario pierde visibilidad sobre dónde se está diluyendo el dinero.
La recomendación es simple pero potente: alinear los indicadores financieros con los objetivos del negocio.
Si el objetivo es rentabilidad, entonces el foco no puede estar solo en ingresos o en caja.Lo que no se mide correctamente… no se puede gestionar.
-
Saludos
Te hablo desde la experiencia en negocio propio: esa sensación es más común de lo que parece, sobre todo en temporadas altas.En mi caso, por ejemplo, podía tener semanas con muchas ventas (San Valentín, Día de la Madre), ver la cuenta bancaria “bonita”… pero al final del mes el dinero no rendía como esperaba.
¿Dónde estaba el detalle? En cosas muy operativas:
- Compras urgentes a proveedores (más caras).
- Mermas de producto.
- Gastos que se disparan en momentos de alta demanda.
Entonces, aunque entraba dinero, también salía más rápido de lo que uno percibe.
Mi aprendizaje fue este: no basta con vender, hay que cuidar lo que pasa entre la venta y lo que realmente te queda.
Un ejercicio muy práctico es revisar por producto o servicio:
¿Cuánto me cuesta realmente vender esto?
Ahí empiezas a ver si estás trabajando mucho… pero ganando poco.