@rodolfo_p, es una situación muy común en empresas que crecen rápido: el equipo crece, pero los procesos no. Cuando escalas el personal sin escalar la estructura, el caos no solo se mantiene, sino que se multiplica.
Si tuviera que asesorarte sobre por dónde empezar, te sugeriría este orden de prioridades para detener la "hemorragia" y empezar a construir orden:
1.. Definir la "Línea de Mando" y Responsabilidades (Gestión de Talento)
El desorden suele venir de que muchas personas hacen lo mismo o nadie sabe quién decide qué.
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Claridad de roles: No basta con tener más gente; cada uno debe tener un JD (Job Description) claro y 3 indicadores clave (KPI) de los que sea responsable.
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Estructura: Dibuja el organigrama actual. Si todos reportan al mismo "cuello de botella" (el dueño o un solo gerente), ahí tienes un problema.
2.. Estandarizar el "Camino Feliz" (Calidad)
La falta de calidad ocurre porque cada persona nueva hace las cosas "a su manera".
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Protocolos mínimos: No intentes documentar todo el manual de la empresa hoy. Elige los 3 procesos críticos (ej. cómo se entrega un reporte, cómo se atiende una queja, cómo se sube un archivo) y crea un paso a paso obligatorio.
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Checklists: Son la herramienta de calidad más barata y efectiva. Antes de dar por terminada una tarea, debe cumplir con una lista de verificación.
3.. Establecer el ecosistema de información (Comunicación)
Más personas generan más ruido. Necesitas centralizar.
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Canales oficiales: Prohibir temas operativos por WhatsApp si es posible. Usa herramientas como Teams o Discord para separar conversaciones por proyectos o departamentos.
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Rituales de alineación: Implementa una reunión diaria de 10 minutos donde cada uno diga: ¿Qué hice ayer? ¿Qué haré hoy? ¿Qué me detiene? Esto elimina el 80% de los correos innecesarios.
En fin... la recomendación sobre "Por dónde empezar":
- Si intentas arreglar todo a la vez, fracasarás. Te sugiero la Regla del 1-1-1:
- Una herramienta de gestión: (Trello, Asana o Notion son ejemplos) para que el trabajo sea visible y no dependa de la memoria de la gente.
- Un proceso crítico: El que más errores de calidad esté generando hoy.
- Una reunión semanal de revisión: Para medir qué se hizo y qué no.
Ojo, el desorden actual es un problema de sistemas, no de personas. Si metes a gente buena en un sistema malo, el sistema ganará siempre.