Hola
Hay otro punto que suele pasar desapercibido: comparar el compromiso percibido con lo que realmente está ocurriendo en la operación. Una impresión de “poco involucramiento” puede estar relacionada con retrasos, errores o incumplimientos, pero primero conviene identificar dónde aparece el problema.
Separaría los indicadores de resultado de los indicadores de comportamiento: cumplimiento de plazos, retrabajos, incidencias, participación en iniciativas o autonomía en determinadas tareas. Así se evita tomar decisiones generales sobre todo el equipo cuando quizá el problema está concentrado en un proceso, una función o una etapa específica.