Compañeros
Yo añadiría un criterio que a veces queda fuera de la evaluación: establecer cómo van a medir si la externalización realmente está funcionando.
Antes de comenzar, pueden definir indicadores como tiempo promedio de cierre contable, porcentaje de registros procesados dentro del plazo, cantidad de ajustes posteriores y cumplimiento de las fechas acordadas. Después de unos meses, comparan esos resultados con la situación anterior.
Así la decisión no queda basada solamente en “la firma trabaja bien”, sino en evidencias. Si los indicadores mejoran, tienen una señal clara de que el cambio está aportando valor; si no, pueden identificar qué debe corregirse.