Saludos
Aquí el punto crítico es medir dónde se está “rompiendo” el ciclo. No es solo plazo, es desviación del plan.
Recomiendo mapear el ciclo completo pedido–cobro y contrastarlo con indicadores reales: días promedio de inventario, cumplimiento de fechas de cobro y variaciones por cliente. En muchos casos, el problema no es el plazo acordado, sino los días extra que se pierden por falta de seguimiento o reprocesos.
Una mejora de 5–7 días por disciplina operativa suele liberar más caja que cualquier medida financiera. Lo que no se mide, se sigue financiando sin darse cuenta.