Jenny, leyendo el caso desde una perspectiva de gestión, veo una oportunidad importante: convertir el problema en datos operativos. La pérdida de clientes es una señal, pero para tomar decisiones efectivas conviene medir tres indicadores básicos: Tasa de abandono Cuántos clientes dejan de comprar en un período determinado. Esto permite saber si el problema está creciendo o estabilizándose. Tiempo promedio de retorno Cada negocio tiene un ciclo natural de recompra. Si ese tiempo se está alargando, puede indicar pérdida de preferencia. Fuente de adquisición de clientes nuevos Saber de dónde vienen los pocos clientes nuevos que mencionas ayuda a identificar qué canales sí están funcionando. Con estos tres datos puedes hacer algo muy útil: comparar dónde se pierde valor en el proceso comercial. A veces el problema no está en el servicio ni en el precio, sino en etapas específicas como la captación, la conversión o la recompra. Cuando esos puntos se identifican con claridad, las acciones dejan de ser intuitivas y pasan a ser decisiones estratégicas basadas en evidencia.