Saludos compañeros
Antes de lanzar una campaña definiría quién hace qué y qué ocurre desde que entra el primer mensaje hasta que se entrega el pedido. Parece administrativo, pero cuando una promoción funciona es precisamente cuando aparecen los problemas de coordinación.
Dejaría documentado, aunque sea en una página: quién responde consultas, quién confirma existencias, quién prepara los pedidos, tiempos máximos de respuesta, cómo se gestionan cambios y qué información debe recibir el cliente.
También establecería respuestas básicas para las preguntas que más se repitan durante la campaña. Así no dependes de que una persona “sepa cómo hacerlo” cada vez.
Una campaña no debería medir solamente la capacidad de atraer clientes; también debería poner a prueba la capacidad de atenderlos bien cuando llegan. Si el negocio está creciendo, este es un buen momento para ordenar el proceso antes de que el volumen lo vuelva más difícil.