De las intervenciones sobre la gestión de lavanderías, se pueden agrupar las mejores prácticas en cuatro pilares: 1- Optimización operativa y sostenibilidad Mantenimiento y Tecnología: Implementar mantenimiento preventivo de maquinaria e integrar tecnología IoT para control remoto y dosificación automática. Eficiencia: Utilizar sistemas de recuperación de agua (hasta 85% de ahorro) y de calor para reducir costos operativos. Calidad: Establecer controles rigurosos en cada etapa (lavado, secado, planchado) y supervisar la calidad del agua. 2- Gestión financiera basada en datos (KPI) Control de costos: Supervisar diariamente la caja y analizar semanalmente el consumo de suministros por lote para evitar fugas de rentabilidad. Indicadores clave: Medir el porcentaje de retrabajos (prendas vueltas a lavar), el índice de puntualidad en entregas y la tasa de clientes recurrentes. 3- Experiencia del cliente y estrategia comercial Marketing de confianza: "Hacer visible lo invisible" mostrando procesos en redes sociales para generar confianza y optimizar el SEO local para dominar la búsqueda en el barrio. Diferenciación: Ofrecer servicios premium o exprés y establecer protocolos claros para incidencias con prendas dañadas. Fiabilidad: Cumplir estrictamente con los tiempos de entrega; es preferible prometer menos y entregar más. 4- Estructura organizativa y equipo Claridad de roles: Definir funciones específicas (quién recibe, quién clasifica, quién entrega) para evitar errores. Herramientas visuales: Sustituir manuales densos por guías visuales rápidas pegadas junto a las máquinas. Mejora continua: Realizar reuniones semanales de 10 minutos para ajustar fallos recurrentes y mejorar el flujo de trabajo. Interesantes aportes en este chat. Tengo experiencia en este tipo de negocio. Suerte @ivan !