@ExpertoContable, gracias por abrir el tema. Desde el lado del marketing y la gestión comercial, siempre insisto en que los saldos bancarios no son solo un asunto del área contable: afectan directamente la estabilidad de la marca. Cuando las finanzas están desordenadas, se nota en la experiencia del cliente. Por eso, en los proyectos que acompaño, recomiendo integrar la conciliación bancaria al flujo operativo general.
Una práctica útil es vincular el control de ingresos bancarios con los indicadores de conversión de campañas. Si los números no coinciden —lo que se factura vs. lo que realmente entra— se detecta rápido cualquier fuga, retraso o inconsistencia. Y como extra, funciona muy bien implementar alertas automáticas cuando los pagos no se reflejan en un plazo definido. No es solo orden financiero: es cuidar la percepción del negocio y la confianza del cliente.