Colegas En negocios donde hay temporadas fuertes, como sucede con fechas especiales o ventas por eventos, la conciliación bancaria deja de ser solo una tarea contable y se convierte en una herramienta de control diario. Cuando aumentan los pedidos y los pagos entran por distintos medios, es muy fácil perder de vista transferencias pendientes, cobros duplicados o gastos no previstos. Algo que me ha funcionado es separar los movimientos por categorías desde el inicio: proveedores, ventas, entregas y gastos operativos. Eso hace mucho más rápido detectar diferencias y evita dolores de cabeza al cierre del mes.