¡Hola! Cuando ves un costo de venta del 98%, hay una alerta inmediata: estás dejando apenas un 2% para cubrir todo lo demás… y eso no es sostenible. Antes de pensar en corregir precios o recortes, te recomiendo revisar cómo estás comunicando el valor de tu oferta. Muchas veces, el problema no está solo en los números, sino en que el mercado no percibe la propuesta de valor como debería. Si el costo de producción incluso te da en negativo, puede significar que estás imputando gastos donde no van o que algún proceso no está quedando registrado correctamente. A nivel negocio, esto te afecta también en cómo tomas decisiones de marketing: si no sabes realmente qué te cuesta producir, difícilmente podrás diseñar una estrategia rentable. Empieza por: Alinear tus costos reales. Revisar si tus precios están reflejando el valor. Ajustar tu narrativa comercial para elevar la disposición de pago del cliente. Cuando el precio comunica bien, los números respiran.