En una empresa donde el flujo de trabajo es demasiado o constante, es necesario y primordial el saber cómo repartir las actividades a realizar, mayoritariamente basándose en un esquema piramidal en donde la punta es la encargada de repartir las tareas diarias al siguiente nivel, el segundo nivel al tercero y así hasta llegar a la última parte de la pirámide. Esto se hace para tener una mayor eficiencia, control y organización para poder llegar a la meta diaria establecida.